Podemos fantasear un montón de cosas en nuestras cabezas, de acuerdo a las necesidades personales de cada quién, pero la realidad seguirá siendo la misma independientemente si creemos en ella o no.
Utilizo a propósito el término fabricar, ya que carece del contexto emocional y permite destilar el enfoque a el propósito de la escuela. Pero todos interpretamos las cosas de manera distinta y voy a tratar de expresarlo de una manera más. El producto que una escuela de circo ofrece a la sociedad son los egresados. El prestigio de una escuela de circo es directamente proporcional a la calidad de sus egresados.
Ninguna iniciativa de lucha social o corriente filosófica harán que un equilibrista se vuelve mejor equilibrista. Existe una colección de ejercicios haciendo los cuales un equilibrista se volverá mejor. Reflexionar sobre diversas "masculinidades" no forma parte de esta colección de ejercicios.
¿Por qué lo digo?
Hay cierta tendencia en las celebridades cuando por alguna razón comienzan a creer que por tener el cariño del público sus opiniones sobre cualquier campo suben de valor.
Ejemplo: un actor que hizo muy buen papel en alguna película se vuelve popular. Sus redes sociales se inundan de seguidores los cuales quieren saber más sobre su vida. La sensación de su propia importancia en la vida de tanta gente resulta en un estímulo tan poderoso que el actor comienza a eyacular sus opiniones sobre todas las cosas de la vida. Cuando de hecho, la estima del público solo está relacionada con su personaje en la película y de ninguna manera con su persona como tal. En otras palabras: Su opinión sobre las cosas de la vida no cuenta con ninguna competencia en absoluto.
De la misma manera, una escuela de circo podría comenzar a creer que formar mejores seres humanos entra en su competencia. Está equivocada. Lo que se espera de una escuela de circo es que proporcione un espacio donde las personas interesadas pueden aprender las habilidades y conocimientos necesarios para desarrollarse en el mundo del entretenimiento, especialmente en las artes circenses. Eso es todo. La escuela no tiene la experiencia ni las competencias adecuadas para decidir cómo deben ser los mejores seres humanos.
Hay actividades que no dependen unas de otras. Ser vegetariano no te hace mejor malabarista, y apoyar cualquier ideología no te vuelve mejor artista. Son cosas independientes y autosuficientes. No existe ninguna habilidad o proceso que garantice el éxito en otra actividad diferente. Mezclar procesos de campos no relacionados arruina el resultado.
Ejemplo: Saber que los tiburones como especie son más viejos que los anillos de Saturno puede ser enriquecedor, pero no te acercará ni a un milímetro de ser un mejor equilibrista.
Antes de asumir cualquier responsabilidad social, primero hay que cumplir con el propósito principal y asegurarse de ofrecer un producto con calidad mínima aceptable.
Hablando de enseñanza-aprendizaje
La eficacia y la calidad de la enseñanza estarán relacionadas primeramente con los procesos metodológicos y andragógicos (en nuestro caso), y tienen muy poca relación con intentar abordar las polémicas sociales de moda.
La competencia de un maestro se mide por lo que sus estudiantes son capaces de lograr. — John C. Maxwell
El aprendizaje, visto de forma aislada, es un proceso individual y bastante egoísta. Se basa en la necesidad de adquirir un conocimiento o habilidad. Palabra clave: necesidad. Esto lo acerca más al concepto de investigación que al de comunicación. De hecho, el aprendizaje puede darse sin ninguna interacción con otras personas. Por ejemplo, me propongo aprender algo y puedo lograrlo sin hablar con nadie, aunque todo depende del contexto.
La autonomía y la responsabilidad son las principales características del aprendizaje en adultos.
Sobre los profesores A y B
Somos el resultado de coleccionar las experiencias de vida y exponerlas a través de nuestra relación con lo que nos rodea. Por lo tanto no puede haber dos individuos con las mismas competencias.
Creo que entiendo lo que quisiste decir, pero creo que el ejemplo es demasiado simple. El éxito en la formación depende de muchos factores interrelacionados, y la comunicación es solo uno de ellos; no se puede confiar en ella de manera aislada. Tenemos que recordar que esos factores tienen un orden de prioridad, y la comunicación definitivamente no está en primer lugar.
Caer bien a los estudiantes no garantiza el aprendizaje.
